martes, 17 de noviembre de 2009

Feria de la Candelaria


ORELLANA CONQUISTO
A LA AFICION PASCUENCE

• Tierra Blanca llevó un encierro bien presentado que no se prestó para mejor lucimiento de los toreros. Casi lleno. Alegre ambiente taurino.


VALLE DE LA PASCUA, Febrero 7. (Nilson Humberto Guerra) El torero tovareño Rafael Orellana recibió las mayores ovaciones de la afición pascuence durante el festejo mayor celebrado con motivo de la cuadragésima primera Feria de Nuestra Señora de la Candelaria.
Buen tiempo, casi lleno en un coso fijo que aloja cuatro mil personas, en parque ferial de gran capacidad. Se corrieron dos toros de Campo Pequeño, nobles, para el rejoneador José Luis Rodríguez y seis de Tierra Blanca, bien presentados, con peso y edad, pero complicados, para los integrantes de la terna nacionalista.
El despeje de plaza estuvo a cargo de la Reina Fabiana Montilla y de los cofrades candelarios que pasearon la imagen mariana mientras se escuchaba el canto de la cantante Niurka Vásquez.
La primera parte de la corrida transcurrió con la presencia del astro rey y la segunda con iluminación artificial. Tarde y noche en una misma jornada.
José Luis Rodríguez cumplió dos buenas actuaciones sin tener acierto con el estoque, por lo que su balance quedó en vuelta al ruedo y silencio. Dedicó su segundo toro a los compañeros de cartel.
Rafael Orellana, el primero en la estadística nacional de 2008, de grana y azabache, toreó al primero son lances a la verónica y compuso faena inteligente y a la medida de las condiciones del astado, escuchando la música, y dejando pinchazo y estocada para recoger las palmas. Brindó al empresario caraqueño Alfonso Otero.
Lució como lidiador calificado en el segundo, sometiéndolo y logrando pases de calidad, en medio de los olés, para culminar con certera estocada que liquidó sin recurrir a la puntilla. Petición unánime de oreja que no se concedió, lo que suscitó una fuerte protesta. Dio vuelta al ruedo en medio de las mayores ovaciones de la tarde.
Eduardo Valenzuela, de rosa y oro, puso empeño y disposición ante su primero que no tuvo mayor calidad y en el segundo estuvo valiente para arrancar las palmas, errando en par de veces con el estoque. Palmas y silencio.
Alexander Guillén, de lila y oro, mostró avances profesionales ante un lote difícil, pero al que supo sacarle partido para escuchar música en ambos, sin rubricar con el acero. Palmas y palmas.
Destacaron los picadores Alfredo Guimerá, René Quintana y José Benítez, y los banderilleros Fabián Ramírez, Mauro David Pereira y Henry Belandria.
Durante el festejo se rindió homenaje al fallecido torero guariqueño, de Tucupido, Celestino Correa. La concurrencia mantuvo un cerrado aplauso durante un minuto en recuerdo de quien llegó a ser la primera figura de la torería venezolana.


E N T R E T O V A R E Ñ O S

Rafael Orellana debutó en Valle de la Pascua, donde su padre toreó hace ya dos décadas, dejando su nombre registrado como cabeza de cartel por primera vez en tres años y medio de alternativa.
En esta oportunidad le acompañaron dos legiones de seguidores, caraqueños y tovareños.
Desde la montaña vino el empresario José Antonio Montilla a la cabeza de una importante comitiva, donde se incluye al maestro Nerio Ramírez “El Tovareño”, miembro del directorio de la plaza de Mérida, y a Javier Apolinar. Mientras que de Caracas, todos en primera fila, estaba un grupo de inversionistas privados con Alfonso Otero como líder.
El torero, nacido en el mismo barrio de la súper figura Johan Santana, ha salido a mantener la supremacía como el primer torero venezolano de estos tiempos, posición que conlleva su doble actuación en la feria tovareña de septiembre.
Y como los tovareños están en toda Venezuela, varios paisanos viajaron de Calabozo y San Juan de los Morros para saludar amigos y ver al nuevo torero, que, para colmo del tovareñismo, lleva en su cuadrilla a Fabián Ramírez y Henry Belandria, e impulsa con fuerza (junto a Santana) al novillero Tomás Martínez.

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